• ¿Cuál es la dosis?
Para que el incremento post-transfusional sea de unas 20.000 plaquetas/µ.L, la dosis adecuada de transfusión en un adulto es de 3x1011 plaquetas, es decir, de 300.000 millones de plaquetas.
La
cantidad de concentrados de plaquetas para transfundir dependerá de su origen. Si proceden:
• de aféresis: la dosis, para un adulto, acostumbra a ser de una unidad.
• de capas leucoplaquetarias: la dosis habitual es de un "pool" (mezcla) fabricado a partir de 4 ó 5 donaciones de sangre total
En pediatría: se administran 10 ml. de concentrado de plaquetas por kilo del niño.
La
frecuencia de administración coincidirá con la indicación clínica. En profilaxis, la habitual es 1 dosis cada 24-48 h. En el caso de intervenciones quirúrgicas, se administrarán inmediatamente antes de la cirugía.
• ¿Qué efectos desfavorables pueden producirse?
La transfusión de plaquetas puede producir algunos efectos desfavorables, que se dan con más frecuencia que en otras actas transfusionales. Son los siguientes:
• reacciones febriles: cada vez son menos frecuentes, gracias a la utilización de componentes sanguíneos sin glóbulos blancos (leucorreducidos)
• contaminación bacteriana: es poco frecuente, aunque sucede más a menudo que en otros componentes sanguíneos, ya que las plaquetas se conservan a 22 ºC.
• aloinmunización: producción de anticuerpos contra los diferentes componentes sanguíneos, que puede afectar el rendimiento de transfusiones posteriores.